Un buen funcionamiento del mercado único es la clave de la recuperación económica. Por lo tanto, es preciso eliminar las prácticas contrarias a la competencia. Resulta fundamental la estricta aplicación de las normas sobre competencia.
El Parlamento Europeo adopta en esta Resolución una posición respecto a todas las propuestas relevantes a la competencia entre otras: acoge favorablemente el Informe sobre la política de competencia 2008, señala que la existencia de carteles perjudica a los consumidores y pide una mayor participación en la configuración de la política de competencia, con la introducción de una función colegisladora.
Por otro lado, se manifiesta que las normas para la ayuda estatal permiten que los Estados miembros adopten medidas excepcionales y de emergencia en momentos en que existe una clara necesidad de intervención estatal. Sin embargo, es preciso recordar siempre que la ayuda estatal podría distorsionar la competencia indebidamente.